La Historia del Apoyo Padre a Padre

Un modelo comprobado basado en la confianza, la experiencia vivida y las mejores prácticas



CÓMO COMENZÓ

Historia y Antecedentes del Apoyo Padre a Padre

La Necesidad

En una encuesta realizada en 2009, familias de Minnesota que crían a niños, niñas y jóvenes con necesidades especiales de atención médica y discapacidades (CYSHCN, por sus siglas en inglés) informaron dificultades para encontrar información clara sobre las condiciones de sus hijos, los servicios disponibles y los especialistas. Las familias también indicaron que conectarse con otro padre o madre era fundamental para saber a dónde acudir en busca de recursos y apoyo (Leite, 2010).

La Respuesta

En respuesta a estas necesidades – y a solicitudes directas de familias y organizaciones de atención médica – Family Voices of Minnesota estableció un programa estatal de Apoyo Padre a Padre. En 2011, recibimos una subvención federal para desarrollar el apoyo y la información Padre a Padre como una práctica recomendada dentro de la atención primaria en todo Minnesota.

La Evidencia

Las guías Bright Futures de la American Academy of Pediatrics destacan la importancia del apoyo familiar en la atención primaria. Estas guías mencionan específicamente a Padre a Padre y a Family Voices como fuentes recomendadas de referencia, aunque muchos profesionales clínicos aún no conocen el apoyo entre pares como una mejor práctica.

Más de 30 años de investigación confirman que los programas Padre a Padre que siguen las guías nacionales de mejores prácticas son efectivos. Un hallazgo constante es que los padres confían en otros padres debido a su experiencia vivida (Ainbinder et al., 1998).

Nuestro Enfoque

El programa Padre a Padre de Family Voices of Minnesota sigue estas mejores prácticas. Somos una organización dirigida por padres y ofrecemos capacitación estructurada y seguimiento continuo para que padres con experiencia puedan servir como mentores voluntarios capacitados. Los padres que reciben apoyo emocional e informativo informan una mayor confianza en la crianza, lo cual está vinculado a un mejor uso de los servicios de atención médica y a una participación más sólida en la planificación del cuidado (Singer et al., 1999; Wagner, Austin y Von Korff, 1996).

El Ciclo de Apoyo

Padre a Padre crea un ciclo de apoyo: los padres reciben ánimo e información, fortalecen su confianza y, con frecuencia, se convierten ellos mismos en mentores. Este ciclo continuo fortalece a las familias y construye una comunidad de apoyo que sigue creciendo.

El apoyo que se brinda y se recibe a través de Padre a Padre ha sido descrito como “la cuna del liderazgo”. Muchos padres descubren su voz como defensores a través de estas relaciones. Los padres informados y seguros de sí mismos pueden colaborar mejor con los proveedores y ayudar a mejorar los sistemas de atención para todas las familias.